POR JORGE PERAZA / TIEMPO DE LIDERAZGO
Muchas veces hablamos de los rasgos que debe tener un líder como cualidades innatas, inherentes a su personalidad. Eso hace que la mayoría del tiempo la gente crea que el “don de liderazgo” es algo con lo que se nace. ¿Es cierto eso o sólo es un mito? Es verdad que hay personas que desde su más tierna infancia demuestran una cierta facilidad para asumir roles de líder. Estas personas normalmente presentan características muy particulares como un gran carisma, confianza en sí mismos y una capacidad casi natural para aprehender y manejar el contexto que los rodea. Por supuesto, cualquier característica nata que poseamos hay que desarrollarla, hay que aprender a manejarla correctamente. Un líder no es solo una personalidad carismática y envolvente.
Un líder debe ser alguien en el que se puede confiar. Alguien íntegro, con credibilidad y valorado por el grupo. Una persona que causa inspiración y que sabe potenciar las habilidades de los miembros del equipo. Alguien que cuando está al mando, se obtienen resultados. Y eso amigo, al parecer, se puede aprender.
Podemos concluir que sí, efectivamente, hay líderes que nacen, en el sentido de que cuentan con un carisma natural. Pero, la gran mayoría de los líderes positivos, esos que son capaces de guiar hacia el éxito a una empresa o proyecto, son personas que se hacen, que se forman para el liderazgo. Y es por eso que debemos recalcar la importancia de la formación y el aprendizaje: el verdadero líder, independientemente de que nazca o se haga, es esa persona que está constantemente adquiriendo conocimientos y promoviendo cambios positivos en él y en su equipo.
El líder nace y también se hace. No es solo tener la personalidad, es entender a los demás y querer dejar un legado. Los grandes líderes piensan en otros seres humanos, ayudan a otros en la medida en que su rol en la vida le permite.
Construyamos camino, inspiremos, ayudemos a los demás a crecer y dejemos nuestro propio ego lo más lejos que se pueda. ¡Qué vivan los líderes de verdad!, ¡esos que inspiran y sacan una sonrisa! Vamos por más líderes reales, ¡el mundo de verdad los necesita!